Yoga y bienestar

Es una respiración que recuerda al sonido del mar o a la respiración de Darth Vader.

Es un tipo de respiración que se realiza en la práctica de asanas, sobre todo en estilos como el ashtanga vinyasa (método de yoga que se caracteriza por la fluidez entre asanas y por encadenar cada movimiento con el siguiente y con la respiración). Aunque también se puede practicar sin ninguna asana en especial, simplemente sentado en postura fácil, como en meditación.

Se realiza contrayendo la epiglotis y cerrándola parcialmente; así, la entrada y salida de aire es más lenta y genera ese sonido característico, como de mar u océano. Por eso se llama también respiración oceánica. Así explicado suena un poco difícil, incluso raro, pero es bastante fácil: solo tienes que pensar en inhalar por la nariz como si quisieras sorber el aire por ella, y exhalar como si quisieras echar vaho a un espejo, pero con la boca cerrada. Otra forma de entender esta respiración es hacer como si fueses el mítico Darth Vader de La Guerra de las Galaxias.

Ese sonido característico debe mantenerse bajo y uniforme, haciendo así que nuestra mente se calme y se concentre en lo que estamos haciendo.

Tiene muchos beneficios este tipo de pranayama o técnica respiratoria:

  • Proporciona sensación de tranquilidad mental, relajación e inducción a estados de interiorización y concentración en lo que estamos haciendo. También nos lleva a estados de meditación.
  • Aumenta la capacidad respiratoria (de ahí lo de “victoriosa”, por la expansión del pecho) y la oxigenación sanguínea.
  • Por la presión sobre los senos carotídeos, genera una ralentización del ritmo cardíaco y una bajada de la presión sanguínea, lo cual hay que tener en cuenta en personas con problemas cardíacos o de tensión arterial.
  • Es excelente para el insomnio si lo practicas en Savasana o postura de relajación boca arriba.
  • Mejora la digestión y, según algunas tradiciones, limpia los canales energéticos del cuerpo.
  • Este tipo de respiración crea lo que los indios llaman agni, o fuego interno, que ayuda a calentar los músculos y las articulaciones, por lo que viene muy bien trabajarla en asanas que se nos resistan especialmente.

La puedes hacer en cualquier momento. A mí me gusta mucho practicarla en las asanas, sobre todo en aquellas que me cuestan más, y también en meditación. Me resulta fácil empezar a respirar así e ir notando cómo mi mente se va calmando y me resulta más sencillo observar la respiración.

Prueba a hacerla y me cuentas que tal te sientes en ella. Si tienes cualquier duda pregúntame, estaré encantada de ayudarte .


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