Una receta sencilla, refrescante y sin azúcares añadidos, perfecta para disfrutar del verano mientras te cuidas.
Ingredientes
- 2 melocotones maduros, pelados y troceados.
- 2 plátanos maduros, cortados en rodajas.
Preparación
Coloca la fruta en el congelador durante, al menos, 4 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.
Cuando vayas a preparar el helado, saca la fruta del congelador y déjala reposar unos 5 minutos a temperatura ambiente. Después, tritúrala con una batidora potente o un procesador de alimentos hasta obtener una textura suave y cremosa.
Si la mezcla queda demasiado espesa, puedes añadir una o dos cucharadas de leche (vegetal o de vaca) o un poco de yogur natural para conseguir la consistencia que más te guste.
Ya está listo para disfrutar. Si prefieres una textura más firme, puedes volver a introducirlo en el congelador durante 30 o 40 minutos. También puedes repartir la mezcla en moldes para preparar polos caseros y tener siempre un postre saludable a mano.
Esta receta admite muchas combinaciones. El plátano aporta una cremosidad y un dulzor natural que combina muy bien con otras frutas. Prueba también la versión de plátano y fresas o con frutos rojos: ¡queda deliciosa!

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