Yoga y bienestar

Puerta al bienestar: Agradecimiento diario

Este mes te propongo un ejercicio de gratitud como una forma más de parar y conectar contigo misma. Si el mes pasado lo hacíamos a través de un espacio de silencio, ahora te invito a utilizar ese silencio para agradecerte a ti misma y agradecer también al universo, a algo superior o a aquello en lo que tú creas.

Siempre hay algo que podemos agradecer, pero para descubrirlo necesitamos detenernos y escucharnos.

No se trata de ver únicamente lo positivo ni de ignorar los problemas o dificultades que tenemos en nuestro día a día. Se trata de prestar atención también a aquello que funciona, que nos sostiene o que aporta valor a nuestra vida.

Aunque pueda parecer una práctica de carácter espiritual o religioso, desde la psicología se ha observado que dedicar unos minutos diarios al agradecimiento mejora el bienestar emocional. Ayuda a enfocar la atención en los aspectos positivos de la vida, aumentando el optimismo y la satisfacción personal.

Además, contribuye a reducir el estrés y la rumiación mental, esa tendencia a dar vueltas constantemente a pensamientos negativos.

La gratitud también mejora nuestras relaciones personales. Expresar agradecimiento fortalece los vínculos familiares, de amistad y de pareja, al tiempo que hace que las personas se sientan más valoradas. Esto repercute positivamente en la autoestima y la motivación, tanto de quien agradece como de quien recibe el agradecimiento.

Asimismo, se ha comprobado que favorece la resiliencia, ya que nos ayuda a mantener la perspectiva en momentos difíciles y a reconocer recursos, apoyos y logros incluso cuando atravesamos situaciones complicadas.

Algunos estudios sugieren también que reflexionar sobre los aspectos positivos del día antes de dormir puede mejorar la calidad del sueño.

Para poner esta práctica en marcha, te propongo que cada noche dediques unos minutos a agradecer tres cosas de tu día. Pregúntate:

¿Qué tres cosas hicieron que hoy fuera un poco mejor?

Pueden ser cosas tan sencillas como una comida que disfrutaste, una conversación agradable, una tarea que terminaste o cualquier pequeño momento que te haya hecho sentir bien.

Y como agradecer también fortalece nuestros vínculos y mejora nuestro bienestar, te animo a expresar tu agradecimiento a las personas que forman parte de tu vida por aquellas pequeñas cosas que hacen cada día.

Para terminar, quiero darte las gracias.

Gracias por estar ahí.

Gracias por formar parte de esta comunidad.

Gracias por vuestra confianza, vuestro compromiso y vuestra presencia a lo largo de este curso.

Porque, sinceramente, sin vosotros todo esto no tendría sentido.

Mil gracias de corazón.


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *